lunes, 1 de febrero de 2010

Sobre la reforma a la salud

En Portafolio.com.co
Muchos intereses ocultos...

A la historia que nos han contado sobre la Emergencia Social le hacen falta datos acerca de quienes llevaron al Gobierno a declararla, que son los mismos que hoy andan desacreditando las reformas para proteger sus intereses, ganar algunos aplausos o simplemente conservar intacto su negocio.

La oposición hirsuta en contra de la Emergencia Social no es, por tanto, un asunto de altruismo y conveniencia nacional, sino de intereses particulares que se presentan como opiniones técnicas que confunden y desvían el debate central. Habrá que recordar que el sector salud en Colombia ha tenido un espectacular crecimiento del 23% a lo largo de los últimos seis años, y que mueve cerca de 22 billones de pesos.

¿Qué modelo de salud podría mantenerse en pie cuando algunas EPS se han dedicado a desfalcar sistemáticamente a la nación? Según estudios elaborados por la Universidad de Antioquia, el 60% de los recobros de las EPS corresponden a medicamentos y tratamientos incluidos en el POS, lo que quiere decir que no existe una causa legítima para que le pidan esos dineros al Estado colombiano.

La Defensoría del Pueblo es menos dura, pero habla del 53% de recobros indebidos. En su causa denigrante, ciertas EPS han contado con la participación de algunos 'jueces - ordenadores de gasto público' que convalidan el inacabable escape de los recursos públicos.

¿Cómo no declarar una Emergencia Social, cuando por todos los recobros, legales e ilegales, el Estado tuvo que pagar en el 2008 la suma de 1 billón, 100 mil millones de pesos, y en el 2009, 1 billón, 800 mil millones?

¡Qué decir de nuestros flamantes magistrados constitucionales! Ningún país desarrollado del mundo ha establecido -menos por la vía jurisprudencial- una cobertura ilimitada, la universalización inmediata de la salud y la equiparación de los regímenes subsidiado y contributivo, como en Colombia lo hizo la Corte Constitucional.

En su momento, políticos de oposición aplaudieron entusiastas las medidas. Hoy, esos mismos dirigentes tildan al Gobierno de soñador,porque con los decretos intenta cumplirle a la Corte sus requerimientos populistas e irresponsables. ¿Quién los entiende?
No está bien tampoco que los cerveceros, chanceros y tabacaleros se rasguen las vestiduras y salgan ahora a declararse 'en quiebra' por el incremento de los tributos a los productos que fabrican.

El aumento de esos impuestos es perfectamente legítimo y usual en naciones de primer mundo en cuanto gravan actividades que producen externalidades negativas sobre la salud. Lo que no está bien, sin embargo, es que se recurra a sucias estrategias de presión que lleven a la confusión y el desespero colectivo.

Hoy sabemos que los traslados de plantas y despidos que Bavaria alcanzó a anunciar, para chantajear al Gobierno Nacional, se habían planeado antes de los decretos de la Emergencia Social, queriendo hacer creer ahora que la culpa de esas decisiones es del Ejecutivo.

Cada sector tiene derecho a oponerse, pero deberían hacerlo con franqueza y sin máscaras. Ojalá las opiniones de asociaciones médicas y científicas que se reputan independientes no estén siendo alimentadas con el dinero de los sectores anteriormente mencionados que, digámoslo francamente, también han sido culpables del desbarajuste al que nos enfrentamos hoy.

jmam@columnist.com
JOSÉ MANUEL ACEVEDO MEDINA / Analista

domingo, 10 de enero de 2010

Mis listados de musica!!!!!

* Rock en ingles 1 http://www.listology.com/list/rock-list-part-1

* Rock en ingles 2 http://www.listology.com/list/rock-list-part-2

* Rock en español http://www.listology.com/list/rock-en-espa-ol

domingo, 8 de noviembre de 2009

La especie humana continúa evolucionando según algunas investigaciones

Ni los avances médicos ni el dominio tecnológico pueden evitar que la especie siga cambiando y varios estudios predicen cómo serán las personas del futuro.

Que los seres humanos hoy tengan una expectativa de vida más larga que nunca antes, en buena medida gracias a los avances de la ciencia médica y los cambios culturales, no quiere decir que ya no estén evolucionando. Aunque en forma lenta, cambiamos, igual que otras formas de vida.

Investigadores han ido aportando, a través de sus estudios, múltiples evidencias en este sentido. El más reciente fue llevado a cabo por científicos de la Universidad de Yale (Estados Unidos), que analizaron los efectos de la selección natural en dos generaciones de mujeres contemporáneas.

Con base en sus hallazgos, uno de los autores de la investigación, Stephen C. Stearns, aseguró que "la idea de que la selección natural ha dejado de funcionar en los humanos porque ahora somos mejores en la tarea de mantener a la gente viva es falsa". Y añadió que las características que permiten a las mujeres tener hijos seguirán sujetas a la selección natural.

Los científicos midieron el éxito reproductivo individual de 2.238 mujeres entradas en la menopausia y, teniendo en cuenta sus diferencias socieconómicas, llegaron a una sorprendente conclusión: hay una tendencia clara a que las hijas y las nietas de estas mujeres sean un poco más bajas y macizas, aunque con un corazón más sano y con capacidad de reproducirse a más temprana edad.

Sus hallazgos no dejan de ser curiosos, pues otras investigaciones, entre ellas las de Oliver Curry, del Centro de Ciencias Naturales y Sociales de Londres, pintan a los hombres del futuro más altos, más delgados y con la capacidad de vivir hasta los 120 años.

El científico afirma, con base en sus conclusiones, que si la alimentación se vuelve más útil y específica, antes del año 3000 las personas sobrepasarán los 2 metros de estatura. De hecho, en varios países del mundo donde ha disminuido la pobreza y mejorado la nutrición, se han visto aumentos en la talla promedio. En los últimos 150 años, la estatura media de los europeos ha aumentado más de 20 centímetros.

Según Curry, como masticar será una función cada vez menos importante, el desarrollo del mentón y de los dientes será menor; el cuello se acortará y la laringe cambiará de posición, con lo cual la voz será más grave.

Menos diferencias raciales

Debido a la mezcla interracial ya no habrá blancos, negros o amarillos sino personas con un tono de piel cada vez más uniforme.

En la medida en que no se requiera la función protectiva del pelo, éste, al igual que las cejas, tenderán a desaparecer.

Gracias a los múltiples estímulos del entorno, el desarrollo cerebral será mayor, por lo cual la humanidad será más inteligente.

Sobra decir que todo esto se daría sólo si las personas tienen garantizado, en forma permanente, el acceso a recursos como la salud, la educación, la nutrición y la interacción social y cultural.

En estados de carencia la población puede ser más longeva, pero "rechoncha, asimétrica y mucho menos inteligente", dice Curry.

De hecho, el antropólogo australiano Peter McAllister, destaca en su libro Manthropology los cambios -deterioro, en su opinión- que ha sufrido el cuerpo humano como consecuencia del sedentarismo. Y cita, entre otros datos, que una mujer Neanderthal tenía la masa muscular 10 por ciento mayor que la de un bien alimentado hombre europeo de nuestro tiempo. Y que huellas fosilizadas de aborígenes australianos han permitido concluir que alcanzaban velocidades similares a las de los atletas de elite de hoy, pero a campo traviesa y descalzos.

"Hemos perdido 40 por ciento de la envergadura de nuestros huesos más largos debido a que soportan mucho menos carga muscular(...) Incluso las personas de la época de la Revolución Industrial eran más robustas que nosotros", dice McAllister.

El genetista colombiano Emilio Yunis opina, por su parte, que la humana es una raza terminal, lo que quiere decir que a partir de ella no se generarán subespecies con cambios mayores (por ejemplo, personas con tres piernas o menos ojos), "las mutaciones se darán en poblaciones, no en individuos; hoy vemos poblaciones enteras con obesidad; claro está que éstas no deben su gordura a una condición predeterminada por la especie, sino a factores del entorno que agreden su condición. Dentro de ellos se cuentan tanto la mala dieta, los hábitos poco sanos y la contaminación ambiental", dice.

Yunis sostiene, además. que la fertilidad ha decrecido, no por un asunto genético sino porque la especie le huye, cada vez más, a la reproducción, "como antes las personas duraban poco, tenían la necesidad de trascender a través de los hijos; como hoy viven más ya no es imperativo hacerlo".

Finalmente, el genetista considera que lo importante hoy no es preocuparse por la selección natural sino por la supervivencia: "De no cambiar ahora pronto la humanidad no tendrá un planeta en el cual evolucionar", dice.

El cerebro, el órgano que más ha cambiado

Las transformaciones del cerebro humano han estado determinadas por los cambios genéticos que, al heredarse, le han dado 'plasticidad'; esta característica es la que le permite superar retos prácticos e intelectuales.

Los cambios más recientes y más significativos de este órgano han ocurrido gracias a la interacción con el entorno.
A diferencia de otras especies, el cerebro humano es capaz de simplificar información y transmitirla de una generación a otra, para que esta no tenga que partir de cero.

Hoy, cuando una nueva despunta cuenta con desarrollos fundamentales como el lenguaje, la escritura, los símbolos, las matemáticas, las ciencias, por ejemplo, sobre los cuales construye desarrollos cada vez más grandes.

Al multiplicarse la interacción, gracias a los avances tecnológicos, las neuronas reciben estímulos que las obligan a generar nuevas funciones.

Y aunque esto se ha dado naturalmente, también existe la posibilidad de que el cerebro evolucione gracias a la tecnología, a través de la manipulación genética, o con la creación de chips cerebrales que incrementan capacidades como las de recordar, escuchar e incluso transmitir órdenes mentales (cosa que ya está probada) para el manejo de computadores, por ejemplo.

Andy Clark, filósofo del Reino Unido, estima que no pasará mucho tiempo para que la humanidad cuente con dispositivos informáticos cerebrales creados según la necesidad: "Entre estos se contarán -dice Clark- desde un asistente de memoria hasta un buscador de información que se tenga almacenada en el cerebro, en otro dispositivo, claro".

CARLOS F. FERNÁNDEZ
SONIA PERILLA S.
REDACCIÓN SALUD

jueves, 22 de octubre de 2009

Tanques en la frontera

A veces, las relaciones entre las naciones alcanzan un punto donde las cuestiones militares desplazan al comercio o la diplomacia del centro de la escena. Se trata del momento en el que los políticos levantan sus teléfonos para hacer a los analistas de seguridad dos preguntas claves: ¿qué pueden hacer ellos? y ¿qué podemos hacer nosotros?

Desde luego, esto no significa que un conflicto haya llegado a ser inevitable pero pone de manifiesto un cambio de tono fundamental en las relaciones entre los gobiernos. La posibilidad de un incidente armado se ha convertido en un riesgo real que reclama la atención de cancillerías y ministerios de Defensa para poder ser desactivado. Las recientes compras militares venezolanas parecen colocar las relaciones estratégicas entre Caracas y Bogotá precisamente en ese punto. Un escenario que reclama una revisión de la política colombiana hacia el país vecino para reducir la posibilidad de una crisis de potenciales consecuencias catastróficas.

Gracias a un crédito de 2.200 millones de dólares, el presidente Chávez se ha traído de su reciente visita a Moscú lo más granado de la tecnología militar rusa. De hecho, el arsenal adquirido por Caracas tiene tres componentes básicos. Para empezar, se han comprado una serie de sistemas de misiles que deben integrarse en una arquitectura de defensa aérea por capas. Esta es la idea detrás de la compra de misiles antiaéreos S-300 'Antey 2500', SA-125 'Pechora 2' y SA-17 'Buk-M2'. Además, se han adquirido 92 tanques T-72M para reemplazar los viejos 82 AMX-30 que integraban las fuerzas blindadas del país vecino. Finalmente, se va a recibir un cierto número de lanzacohetes múltiples Smerch, capaces de disparar 12 proyectiles de 300 mm contra blancos terrestres a 90 kilómetros de distancia.

A la hora de valorar una potencial amenaza, resulta necesario contemplar dos tipos de factores: capacidades e intenciones. Sobre las primeras, parece evidente que las nuevas compras van más allá de la mera renovación de equipo obsoleto. De hecho, los sistemas rusos proporcionan capacidades completamente nuevas a los planificadores militares de Caracas. Solo un ejemplo. Los nuevos tanques están mejor armados y son más rápidos que sus antecesores; los lanzacohetes otorgan a la artillería venezolana la capacidad para golpear blancos en el interior de la retaguardia adversaria.

La combinación de ambos elementos proporciona al país vecino una irresistible capacidad ofensiva. Por lo que se refiere a las intenciones, estas siempre resultan difíciles de evaluar en la medida en que se hunden en el terreno incierto de las preferencias ideológicas y las inclinaciones psicológicas de los individuos. En cualquier caso, resulta innegable que el presidente Chávez ha demostrado repetidas veces su predilección por la retórica prebélica. Ahí está para recordarlo aquella famosa orden de "mándame 10 batallones a la frontera". A partir de ahora, hay que asumir que tiene la capacidad para pasar de las palabras a los hechos.

La gran cuestión es qué puede hacer Colombia con un vecino inamistoso que está determinado a dotarse de una abrumadora superioridad militar. Desde luego, ya no hay espacio para ignorar el problema. La agresividad verbal del presidente Chávez y sus ministros hacen imposible olvidar la posibilidad cierta de una crisis.

En consecuencia, es hora de que diplomacia y defensa asuman la parte del reto que le corresponde a cada uno. Por un lado, la Cancillería debería intentar construir los mecanismos de comunicación y fomento de la confianza que eviten la posibilidad de que se pase de la amenaza verbal a la agresión por accidente o error. Por otra parte, las Fuerzas Armadas deben dotarse de los medios necesarios para garantizar la defensa del país sin entrar en una carrera de armamentos carente de sentido. En otras palabras, el Estado debe construir una estrategia que combine negociación y disuasión. Es la única forma de afrontar esta "guerra fría" en la que el presidente Chávez ha hundido a la región andina.

* Director del Área de Información y Análisis de la firma de consultoría Grupo Triarius
Román Ortiz

lunes, 19 de octubre de 2009

Razones de una decisión

El Editorial de El Tiempo


Una decisión dolorosa, pero al mismo tiempo firme e irrevocable, fue la tomada por la dirección de EL TIEMPO con respecto al retiro de las páginas de opinión de la columnista Claudia López, quien había colaborado con este diario desde hacía cerca de 30 meses. Sobre lo sucedido es necesario hacer varias reflexiones y consideraciones, pues es indispensable que el público comprenda los motivos de una determinación drástica, que está, en nuestro entender, plenamente justificada. Haber respondido con el silencio, o una imposible actitud flexible, equivaldría a aceptar como verdaderas, afirmaciones que son a la vez mentirosas y temerarias.

Para comenzar, es necesario decir que cualquier lector, sea columnista o no, está en su pleno derecho de compartir, rechazar o criticar el cubrimiento informativo que hace EL TIEMPO de la realidad colombiana o internacional. La divulgación de las cartas y comentarios del público, tanto en la edición impresa como en las páginas de Internet, es prueba de ello. Pero esa potestad no puede confundirse, en el caso de los colaboradores del periódico, con una patente de corso para poner en tela de juicio los principios éticos y la honorabilidad de los periodistas que trabajan en este diario. Para decirlo con toda claridad, en este matutino no se "fabrican" o "inducen" noticias, ni se condiciona el cubrimiento de las mismas a intereses políticos o económicos.

En el caso concreto del escándalo relacionado con el programa Agro, Ingreso Seguro, destapado por la revista Cambio -propiedad de esta Casa Editorial-, el periódico ha hecho un seguimiento en profundidad, que comprende no menos de 45 escritos sobre el tema, incluyendo un editorial publicado el pasado 2 de octubre. En este, EL TIEMPO expresó su preocupación por lo sucedido y exigió claridad sobre unos hechos que cada vez más dejan en claro un preocupante entramado de corrupción y favoritismos.

Por otra parte, sabemos que el protagonismo público de algunos miembros de la familia Santos -accionistas minoritarios de la Casa Editorial EL TIEMPO- o los intereses legítimos que sobre el tercer canal de televisión tiene el socio mayoritario -el Grupo Planeta- son utilizados para construir absurdas interpretaciones sobre las noticias que publicamos. Algunas son fruto de las suspicacias exageradas, tan propias de la idiosincrasia nacional. Otras son producto de malas intenciones y de intereses empeñados en hacer daño. Pero el mandato inequívoco que tienen nuestros reporteros y redactores es el de siempre: subordinar todas las consideraciones a los principios esenciales del periodismo profesional, riguroso, equilibrado y preciso.

De tal manera, una cosa es el derecho a la libertad de expresión, que EL TIEMPO ha respetado y defendido en forma indeclinable a lo largo de sus casi 100 años de existencia, y otra es el deber de sus columnistas de abstenerse de hacer acusaciones o descalificaciones sin fundamento. Como otros diarios nacionales, este ha sido víctima de presiones, amenazas, censura e incluso el cierre durante las épocas aciagas de la dictadura. Pero pocas veces en su historia se nos había hecho un cuestionamiento moral de semejante envergadura. Como el mismo es absolutamente mentiroso y agraviante, hicimos lo que consideramos apropiado: publicar el escrito, pero con la convicción de que las afirmaciones contenidas en este constituían un rompimiento irreparable entre medio y columnista.

Superado el enojoso episodio, podemos decir que los lectores de EL TIEMPO seguirán encontrando en estas páginas las características y valores con los que se ha ganado su aprecio y credibilidad. Son estos, los de pluralismo, seriedad y profesionalismo, los que lo convirtieron en el primer diario de Colombia y en uno de los principales de América Latina. Los mismos, además, que han sido un aporte para la consolidación de la democracia y para combatir tanto las posiciones sectarias de cualquier bando, como los abusos de poder.

Reflexiones sobre un escándalo

Se preguntaba Rudolf Hommes en su columna de la semana pasada por qué unos temas se vuelven escándalos y otros no. Sugería que se requiere que el grueso del público tome conciencia y que haya un instigador. El cubrimiento que EL TIEMPO le dio al escándalo de Agro Ingreso Seguro (AIS) ofrece una oportunidad para reflexionar al respecto.

A diferencia de los demás medios escritos, EL TIEMPO no profundizó sobre el programa AIS sino sobre los efectos políticos del escándalo. Tomar ese ángulo era una decisión periodística válida dado que sus socios de la revista Cambio ya habían hecho el resto del trabajo. Sin embargo, más que un cubrimiento, lo que hizo EL TIEMPO fue una fabricación inducida para apoyar su interpretación deseada de los efectos políticos del escándalo.

La fabricación sesgada empezó con una pregunta en un foro en el tiempo.com, siguió con una nota que destacaba lo dicho por los foristas y concluyó con un supuesto artículo de análisis. En el foro se indagó a los foristas si creían que Arias debía renunciar por el escándalo de AIS. No sobra recordar que a EL TIEMPO nunca se le ocurrió preguntarles a sus foristas si Juan Manuel Santos debía renunciar por el escándalo de los 'falsos positivos'. En el caso de Arias sí se le ocurrió. Culminado el foro, publicaron una nota titulada 'Indignación y rechazo genera Andrés F. Arias por caso de Agro Ingreso entre lectores de eltiempo.com', en la que destacaban que "la mayoría de usuarios le pide al ex ministro que renuncie a su precandidatura" y que "hubo muy pocos que defendieron a Arias". Luego del foro inducido y la nota destacada, remataron con un artículo cuyo título sentenciaba: 'Andrés Felipe Arias sale debilitado y Juan Manuel Santos logra ventaja en medio del escándalo de AIS'.

Es obvio que Arias sale debilitado, pero no es nada obvio que la consecuencia sea que Santos "logra ventaja". EL TIEMPO asegura que el traspié de Arias "llevó a Juan Manuel Santos a convertirse en un ganador neto esta semana". ¿De dónde saca EL TIEMPO que el espacio perdido por Arias fue ganado por Santos? ¿Hicieron una encuesta? No, pero a falta de encuesta el periódico usó su foro para lanzar la pregunta, inducir la respuesta y construir de allí sus conclusiones.

Aunque Arias no está compitiendo con Santos, sino con Noemí dentro de la consulta conservadora, el supuesto análisis ni siquiera menciona que una de las posibles ganadoras del desliz de Arias es Noemí. Además, el análisis se inventa un hecho para reforzar su argumento. Afirma que una de las razones por las cuales el fortalecido es Santos es que "los conservadores, además, tienen que someterse a una consulta interna para buscar su candidato, mientras 'la U' ya lo tiene: Santos". 'La U' no ha escogido candidato presidencial. Lo único que le han ofrecido a Santos en la U es la jefatura del partido, no la candidatura presidencial. 'La U' es el promotor del referendo reeleccionista y si es aprobado es de esperarse que sea Uribe, no Santos, el candidato presidencial de 'la U'. Supongo que esos hechos dañaban el "enfoque del análisis" y por eso fueron desechados.

"No será fácil que Noemí merezca el respaldo de Uribe, después de que ella lo ha acusado de 'comprar' el referendo y amenazado con 'derrotarlo' en las urnas." Esta frase, casi transcrita de declaraciones de Santos, trata de presentar como periodística la versión de Santos de que él, a diferencia de Noemí, no es un traidor ni quiere derrotar a Uribe. Cualquiera que conozca medianamente la carrera de Santos sabe que cambiar de bando ha sido la constante de su ascenso político, al igual que de Noemí, y cualquiera entiende que ambos quieren suceder a Uribe; sólo que Santos quiere hacerlo sin que parezca una traición, agrego yo.

La calidad periodística de EL TIEMPO está cada vez más comprometida por el creciente conflicto de interés entre sus propósitos comerciales (ganarse el tercer canal) y políticos (cubrir al Gobierno que otorga el canal y a su socio en campaña) y sus deberes periodísticos. Este tipo de cubrimientos sesgados en nada contribuyen a resolver periodísticamente ese conflicto; lo único que logran es evidenciarlo.

N. de la D.: EL TIEMPO rechaza por falsas, malintencionadas y calumniosas las afirmaciones de Claudia López. La Dirección de este diario entiende su descalificación de nuestro trabajo periodístico como una carta de renuncia, que acepta de manera inmediata.

Claudia López