Con la decisión de no hacer TransMilenio en la 7a. sino un cuasi algo que apenas mantiene el nombre, que además solo operará hasta la calle 100, los habitantes de la calle 100 hacia el norte alrededor de la 7a. quedarán bloqueados durante al menos los próximos 30 años. Los embotellamientos serán cada vez más espesos y no tendrán transporte masivo. Quien viva en Cedritos habría podido ir en TransMilenio a la calle 72 en menos de 15 minutos; con las decisiones adoptadas, le tomará más de una hora. Quienes se movilizan en carro también se habrían beneficiado del menor tráfico, pues TransMilenio bien hecho habría atraído a muchos automovilistas: hoy, 17 por ciento de los usuarios de TransMilenio tienen carro.
La decisión de la Alcaldía implica meter a toda la población del nororiente en buses alimentadores hasta una estación de integración en la calle 100, donde tendrán que cambiar al bus de 'TransMilenio'. Al norte de la 100 irán a velocidad casi peatonal, mezclados con el resto del tráfico, en medio del trancón.
Como se cobrarán 800 pesos por el uso del bus alimentador, como se está haciendo hoy en la calle 142, en Cedritos, para llevar pasajeros a la troncal Autopista, los ciudadanos tendrán que pagar mucho más. Por ejemplo, quienes tomen el bus en San Cristóbal norte, tendrán que pagar los 800 pesos del bus alimentador, más los 1.500 del 'TransMilenio', para un total de 2.300 pesos, cuando hoy solo pagan 1.200 de un bus tradicional: 660.000 pesos más anualmente. Si esos buses alimentadores no se cobran, el costo para el sistema sería enorme: quienes van, por ejemplo, de la calle 170 a Usaquén viajarían gratis.
El nuevo 'TransMilenio' de la 7a. no incluye el mejoramiento urbano, como aceras y plazoletas, o los puentes sobre las calles 85 y 92, que estaban incluidos en los diseños originales. Tampoco tiene los sobrepasos en las estaciones, que son lo que le da al sistema velocidad, al permitir la operación de buses expresos, y capacidad, al multiplicar hasta por 5 la capacidad de un sistema sin sobrepasos. Las edificaciones de poco valor que se había contemplado demoler para abrir campo a los sobrepasos, seguramente serán reemplazadas por otras más costosas, que imposibilitarán su demolición y la construcción de una buena troncal aun en el futuro.
El 'TransMilenio' de la 7a. no tendrá carriles exclusivos, sino 'preferenciales' entre la calle 72 y la 100. Esto significa que allí habrá vehículos estacionados dejando pasajeros o carga y, como ocurre en las ciudades del mundo con carriles "preferenciales" sin separación física, los demás vehículos terminarán invadiendo los carriles de los buses.
Probablemente, la principal área de expansión de la ciudad en los próximos 25 años será el nororiente, para lo que se ha anunciado la aprobación del "plan zonal del norte", sin solución de transporte masivo.
Con TransMilenio, en lugar del metro que no habrá en la 7a., los ciudadanos obtienen ventajas. Muchos metros van tan llenos o más que TM. Por ejemplo, en la línea roja de Sao Paulo, los pasajeros deben tomar el tren 5 estaciones en la dirección contraria, para poder subirse al tren que necesitan. Y es más agradable viajar en superficie, con luz natural, que viajar enterrado. La sensación de inseguridad en las estaciones subterráneas lleva a que aun en ciudades avanzadas muchos eviten el metro tarde en la noche. Las largas escaleras que hay que usar no son agradables; aunque sean mecánicas, se dañan con frecuencia.
Cuando hay ascensores para personas en silla de ruedas o con coches de bebé, además de apestar frecuentemente, son difíciles de encontrar y se dañan. En Nueva York, 1 de cada 6 ascensores estuvo dañado más de un mes en el 2007.
Una tarea hermosa para los ediles de Usaquén es estudiar y comparar lo que había diseñado con lo que se va a hacer, y entender las implicaciones para las familias de su localidad. Y explicarlo a sus electores, cuya calidad de vida se va a deteriorar aceleradamente, a la vez que se desvalorizan sus inmuebles.
Enrique Peñalosa
miércoles, 14 de octubre de 2009
jueves, 8 de octubre de 2009
Agro, Empleo Seguro
Hablar técnicamente de AIS en medio de esta polarización política es como recitar a Borges en la mitad de una discoteca. En una confrontación política, como en la guerra, la primera víctima tiende a ser la verdad. Como dijo André Gide: "Todas las cosas ya fueron dichas, pero como nadie escucha es preciso comenzar de nuevo". Es preciso explicar hasta el cansancio.
AIS ha beneficiado a 316.000 familias del campo. El 98 por ciento corresponde a pequeños y medianos productores, que han recibido el 88 por ciento de los recursos. En el caso de riego, los pequeños y medianos son el 99 por ciento y reciben el 94 por ciento de los recursos. Esto contrasta con otros países, en donde los programas agrícolas están altamente concentrados en los grandes productores. Por ejemplo, en Francia el 1 por ciento de los más grandes recibe más recursos que el 40 por ciento de los más pequeños.
AIS ha generado 376.000 empleos en el campo. No en vano el último dato indica que la tasa de desempleo rural ha caído a 7,4 por ciento. En el resto del país, el desempleo ronda el 12 por ciento. Algo tiene que estar funcionando bien en la política agrícola, que tiene como uno de sus ejes el programa AIS.
AIS fue diseñado con paredes de cristal; es transparente y blindado de presiones políticas o electorales. En efecto, todos los recursos se adjudican con mecanismos públicos, transparentes y abiertos a cualquier colombiano que quiera acceder. Ni el Ministro, ni el Presidente, ni funcionario alguno pueden meter un dedo en el proceso.
Por ejemplo, los recursos para riego se asignan a través de convocatorias públicas, administradas por una entidad multilateral ajena a los intereses del Gobierno: el Iica, adscrito a la OEA. Por ende, pensar que existe correlación entre los recursos de riego de AIS y la financiación de una campaña no solo es dudar de la transparencia del Iica-OEA, sino creer que 34 países del continente están al servicio de la causa del Gobierno.
Más aún, los recursos de AIS no pueden ir al bolsillo de los agricultores. Es decir, no pueden ser utilizados para viajar al exterior o comprarse una camioneta último modelo. Todos los recursos se adjudican únicamente en la medida en que los proyectos se van ejecutando físicamente. Por ejemplo, en el caso de riego, los recursos van a una fiducia. La fiducia solo desembolsa para pagar a los proveedores de los tubos, del cemento, a los obreros, etc. Nunca van al bolsillo del agricultor.
El que varias personas pertenecientes a ciertas familias del Magdalena hayan recibido incentivos de riego quiere decir que cada una de esas personas presentó un proyecto diferente, en un predio diferente, con fuente hídrica independiente, que cumplió todos los requisitos, todas las condiciones, y obtuvo el puntaje para que el Iica-OEA hubiera determinado que debía ser seleccionado dentro de los miles y miles de proyectos que han sido favorecidos por el programa. Dudar de esto es dudar de la transparencia del IICA-OEA. Pero, además, en Cauca, Huila y Putumayo se presentan casos similares. Lo triste es que el debate parece centrarse solo en el Magdalena.
Ahora bien, excluir a una persona por su apellido o región de origen hubiera significado al Iica-OEA un prevaricato, una violación de la Constitución, y le hubiera generado sendas demandas a la Nación. Los precedentes jurídicos son contundentes.
Por último, toda obra humana es imperfecta y se puede mejorar. Además, nadie puede negar que en el campo todavía falta mucho por avanzar. Pero ¿son estas razones suficientes para politizar y despedazar un programa bien intencionado y transparente como AIS, un programa que ha bajado el desempleo rural a niveles que no veíamos hace muchos años? No. ¿Razones para mejorarlo? Por supuesto. Lo que no cambia y evoluciona está muerto y si hay algo que está vivo es AIS.
Andrés Felipe Arias*
AIS ha beneficiado a 316.000 familias del campo. El 98 por ciento corresponde a pequeños y medianos productores, que han recibido el 88 por ciento de los recursos. En el caso de riego, los pequeños y medianos son el 99 por ciento y reciben el 94 por ciento de los recursos. Esto contrasta con otros países, en donde los programas agrícolas están altamente concentrados en los grandes productores. Por ejemplo, en Francia el 1 por ciento de los más grandes recibe más recursos que el 40 por ciento de los más pequeños.
AIS ha generado 376.000 empleos en el campo. No en vano el último dato indica que la tasa de desempleo rural ha caído a 7,4 por ciento. En el resto del país, el desempleo ronda el 12 por ciento. Algo tiene que estar funcionando bien en la política agrícola, que tiene como uno de sus ejes el programa AIS.
AIS fue diseñado con paredes de cristal; es transparente y blindado de presiones políticas o electorales. En efecto, todos los recursos se adjudican con mecanismos públicos, transparentes y abiertos a cualquier colombiano que quiera acceder. Ni el Ministro, ni el Presidente, ni funcionario alguno pueden meter un dedo en el proceso.
Por ejemplo, los recursos para riego se asignan a través de convocatorias públicas, administradas por una entidad multilateral ajena a los intereses del Gobierno: el Iica, adscrito a la OEA. Por ende, pensar que existe correlación entre los recursos de riego de AIS y la financiación de una campaña no solo es dudar de la transparencia del Iica-OEA, sino creer que 34 países del continente están al servicio de la causa del Gobierno.
Más aún, los recursos de AIS no pueden ir al bolsillo de los agricultores. Es decir, no pueden ser utilizados para viajar al exterior o comprarse una camioneta último modelo. Todos los recursos se adjudican únicamente en la medida en que los proyectos se van ejecutando físicamente. Por ejemplo, en el caso de riego, los recursos van a una fiducia. La fiducia solo desembolsa para pagar a los proveedores de los tubos, del cemento, a los obreros, etc. Nunca van al bolsillo del agricultor.
El que varias personas pertenecientes a ciertas familias del Magdalena hayan recibido incentivos de riego quiere decir que cada una de esas personas presentó un proyecto diferente, en un predio diferente, con fuente hídrica independiente, que cumplió todos los requisitos, todas las condiciones, y obtuvo el puntaje para que el Iica-OEA hubiera determinado que debía ser seleccionado dentro de los miles y miles de proyectos que han sido favorecidos por el programa. Dudar de esto es dudar de la transparencia del IICA-OEA. Pero, además, en Cauca, Huila y Putumayo se presentan casos similares. Lo triste es que el debate parece centrarse solo en el Magdalena.
Ahora bien, excluir a una persona por su apellido o región de origen hubiera significado al Iica-OEA un prevaricato, una violación de la Constitución, y le hubiera generado sendas demandas a la Nación. Los precedentes jurídicos son contundentes.
Por último, toda obra humana es imperfecta y se puede mejorar. Además, nadie puede negar que en el campo todavía falta mucho por avanzar. Pero ¿son estas razones suficientes para politizar y despedazar un programa bien intencionado y transparente como AIS, un programa que ha bajado el desempleo rural a niveles que no veíamos hace muchos años? No. ¿Razones para mejorarlo? Por supuesto. Lo que no cambia y evoluciona está muerto y si hay algo que está vivo es AIS.
Andrés Felipe Arias*
domingo, 20 de septiembre de 2009
Y vuelve y juega
'Cuchillo' ya tiene más de 1.100 paramilitares y 'Martín Llanos' reorganizó sus autodefensas
El reclutamiento para las filas de 'Cuchillo' se está haciendo con un sueldo fijo de 700 mil pesos al mes.
El reclutamiento para las filas de 'Cuchillo' se está haciendo con un sueldo fijo de 700 mil pesos al mes.
Autoridades están en alerta ante el crecimiento de estos grupos armados ilegales en los Llanos.
Con una paga de 700 mil pesos mensuales como gancho, Pedro Olivero Guerrero -alias 'Cuchillo', y por quien se ofrecen 5 mil millones de pesos de recompensa- maneja ya una fuerza comparable a las de los grandes bloques paramilitares que se desmovilizaron en el proceso de paz con las Auc.
Sus reclutamientos -los que ha hecho con plata y por la vía de la amenaza- tienen asustado al Llano. Tanto que entidades como la Defensoría del Pueblo, la Comisión Nacional de Reparación y la misma Misión de Observación de la OEA están en alerta por el desplazamiento forzado de decenas de familias que prefirieron huir de sus tierras antes que dejar que sus hijos terminen en el 'Erpac', el Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista de Colombia.
Mientras la atención del país y de las mismas autoridades se ha concentrado en el recrudecimiento de la violencia en Medellín y el suroccidente, al otro lado del territorio nacional 'Cuchillo' ha logrado consolidar a su banda usando métodos de los viejos 'paras'.
En este momento, según informes de Inteligencia que están en manos del Ejército y del CTI de la Fiscalía, el 'Erpac' tiene más de 1.120 integrantes repartidos en cuatro frentes. Manejan rutas de la coca en Meta, Guaviare, Vichada y Casanare y, dicen informes oficiales, han logrado consolidar un importante control sobre el río Guaviare para sacar cocaína hacia Venezuela y Brasil.
'Cuchillo' ha podido evadir los operativos en su contra -ordenados directamente por el presidente Álvaro Uribe- gracias a una red de apoyo en la que hay funcionarios oficiales y miembros de la Fuerza Pública que, incluso, han sido señalados de favorecer su 'empresa de reclutamiento'.
Familias de municipios como Mapiripán (Meta), Puerto Concordia, Calamar y San José (Guaviare) han denunciado que cuando pidieron protección de la Policía para salir de la zona no tuvieron apoyo.
"Se trata de un reclutamiento sistemático que está creciendo. Usan a los muchachos para transporte de armas y droga, o como 'puntos', como se les llama a los informantes en lugares estratégicos", dice el defensor del Pueblo de Meta, Eduardo González.
La Defensoría ha recibido denuncias sobre al menos 40 muchachos que se fueron con el Erpac en los últimos meses, bien por plata o bien forzados. Pero la cifra es mucho mayor porque, dice González, hay temor a hablar. El ICBF registra que se han desplazado por amenaza de reclutamiento 65 niños, muchos de ellos indígenas. El miedo también se siente en los barrios populares de Villavicencio, donde rondan reclutadores de 'Cuchillo' y de las Farc.
El regreso de 'Martín Llanos'
Casi cinco años después del fin de la guerra entre los 'Buitragueños' de 'Martin Llanos' (Héctor Buitrago) y los 'paras' de Miguel Arroyave, en la que murieron al menos 800 personas, dos protagonistas de primera línea en esa pelea vuelven a estar en escena: uno es es 'Cuchillo', ex lugarteniente de Arroyave, a quien terminó asesinando; y el otro es 'Martín Llanos', el jefe del bando que perdió la guerra y quien está de regreso después de años de exilio. Supuestamente estaba en Ecuador.
Habitantes de municipios como Maní y Tauramena, en Casanare, informaron que lo volvieron a ver y que se mueve por la zona rural. Según informes de inteligencia conocidos por EL TIEMPO, su grupo de seguridad personal ya supera las 30 personas.
"Hay denuncias de excombatientes de las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC), en proceso de reintegración, que han tenido que desplazarse de municipios como Monterrey, Tauramena y Yopal hacia Villavicencio -dice el reporte-. Están buscándolos para reclutarlos y realizar operaciones en el norte y el oriente de Casanare".
El Comisionado de Paz, Frank Pearl, dice que en los Llanos, como en otras zonas del país donde el narcotráfico sigue siendo fuerte, "la presión sobre los que se desmovilizaron es muy fuerte".
Hasta ahora, reportan fuentes desde el sitio, los índices de violencia no se han disparado porque 'Cuchillo' y las Farc han hecho alianzas para manejar el narcotráfico gracias a un 'mediador' que se mueve igual entre los dos bandos: Daniel 'el Loco' Barrera.
Pero 'Martín Llanos' ha entrado en la escena y está buscado, según informes que manejan las autoridades, alianzas con las Águilas Negras para retar los poderes que hoy mandan en el oriente.
Un capo que asesinó a su jefe
Pedro Olivero Guerrero, más conocido como 'Cuchillo', adquirió poder en el mundo de la mafia luego de asesinar a su jefe, el paramilitar 'Miguel Arroyave', para apropiarse de las rutas de narcotráfico en Guaviare, Vichada y Meta.
Su vida en la ilegalidad comenzó al lado del extinto capo Gonzalo Rodríguez Gacha. Más tarde se unió al Bloque Centauros de las Auc. Hoy, 'Cuchillo' es considerado como el jefe de una poderosa red de narcotráfico que tiene nexos con las Farc, y por quien ofrecen 5 mil millones de pesos de recompensa. Además, comanda el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista Colombiano (Erpac), que se ha convertido en un verdadero 'ejército' irregular en los Llanos y en el Guaviare.
REDACCIÓN JUSTICIA
El reclutamiento para las filas de 'Cuchillo' se está haciendo con un sueldo fijo de 700 mil pesos al mes.
El reclutamiento para las filas de 'Cuchillo' se está haciendo con un sueldo fijo de 700 mil pesos al mes.
Autoridades están en alerta ante el crecimiento de estos grupos armados ilegales en los Llanos.
Con una paga de 700 mil pesos mensuales como gancho, Pedro Olivero Guerrero -alias 'Cuchillo', y por quien se ofrecen 5 mil millones de pesos de recompensa- maneja ya una fuerza comparable a las de los grandes bloques paramilitares que se desmovilizaron en el proceso de paz con las Auc.
Sus reclutamientos -los que ha hecho con plata y por la vía de la amenaza- tienen asustado al Llano. Tanto que entidades como la Defensoría del Pueblo, la Comisión Nacional de Reparación y la misma Misión de Observación de la OEA están en alerta por el desplazamiento forzado de decenas de familias que prefirieron huir de sus tierras antes que dejar que sus hijos terminen en el 'Erpac', el Ejército Revolucionario Popular Antiterrorista de Colombia.
Mientras la atención del país y de las mismas autoridades se ha concentrado en el recrudecimiento de la violencia en Medellín y el suroccidente, al otro lado del territorio nacional 'Cuchillo' ha logrado consolidar a su banda usando métodos de los viejos 'paras'.
En este momento, según informes de Inteligencia que están en manos del Ejército y del CTI de la Fiscalía, el 'Erpac' tiene más de 1.120 integrantes repartidos en cuatro frentes. Manejan rutas de la coca en Meta, Guaviare, Vichada y Casanare y, dicen informes oficiales, han logrado consolidar un importante control sobre el río Guaviare para sacar cocaína hacia Venezuela y Brasil.
'Cuchillo' ha podido evadir los operativos en su contra -ordenados directamente por el presidente Álvaro Uribe- gracias a una red de apoyo en la que hay funcionarios oficiales y miembros de la Fuerza Pública que, incluso, han sido señalados de favorecer su 'empresa de reclutamiento'.
Familias de municipios como Mapiripán (Meta), Puerto Concordia, Calamar y San José (Guaviare) han denunciado que cuando pidieron protección de la Policía para salir de la zona no tuvieron apoyo.
"Se trata de un reclutamiento sistemático que está creciendo. Usan a los muchachos para transporte de armas y droga, o como 'puntos', como se les llama a los informantes en lugares estratégicos", dice el defensor del Pueblo de Meta, Eduardo González.
La Defensoría ha recibido denuncias sobre al menos 40 muchachos que se fueron con el Erpac en los últimos meses, bien por plata o bien forzados. Pero la cifra es mucho mayor porque, dice González, hay temor a hablar. El ICBF registra que se han desplazado por amenaza de reclutamiento 65 niños, muchos de ellos indígenas. El miedo también se siente en los barrios populares de Villavicencio, donde rondan reclutadores de 'Cuchillo' y de las Farc.
El regreso de 'Martín Llanos'
Casi cinco años después del fin de la guerra entre los 'Buitragueños' de 'Martin Llanos' (Héctor Buitrago) y los 'paras' de Miguel Arroyave, en la que murieron al menos 800 personas, dos protagonistas de primera línea en esa pelea vuelven a estar en escena: uno es es 'Cuchillo', ex lugarteniente de Arroyave, a quien terminó asesinando; y el otro es 'Martín Llanos', el jefe del bando que perdió la guerra y quien está de regreso después de años de exilio. Supuestamente estaba en Ecuador.
Habitantes de municipios como Maní y Tauramena, en Casanare, informaron que lo volvieron a ver y que se mueve por la zona rural. Según informes de inteligencia conocidos por EL TIEMPO, su grupo de seguridad personal ya supera las 30 personas.
"Hay denuncias de excombatientes de las Autodefensas Campesinas del Casanare (ACC), en proceso de reintegración, que han tenido que desplazarse de municipios como Monterrey, Tauramena y Yopal hacia Villavicencio -dice el reporte-. Están buscándolos para reclutarlos y realizar operaciones en el norte y el oriente de Casanare".
El Comisionado de Paz, Frank Pearl, dice que en los Llanos, como en otras zonas del país donde el narcotráfico sigue siendo fuerte, "la presión sobre los que se desmovilizaron es muy fuerte".
Hasta ahora, reportan fuentes desde el sitio, los índices de violencia no se han disparado porque 'Cuchillo' y las Farc han hecho alianzas para manejar el narcotráfico gracias a un 'mediador' que se mueve igual entre los dos bandos: Daniel 'el Loco' Barrera.
Pero 'Martín Llanos' ha entrado en la escena y está buscado, según informes que manejan las autoridades, alianzas con las Águilas Negras para retar los poderes que hoy mandan en el oriente.
Un capo que asesinó a su jefe
Pedro Olivero Guerrero, más conocido como 'Cuchillo', adquirió poder en el mundo de la mafia luego de asesinar a su jefe, el paramilitar 'Miguel Arroyave', para apropiarse de las rutas de narcotráfico en Guaviare, Vichada y Meta.
Su vida en la ilegalidad comenzó al lado del extinto capo Gonzalo Rodríguez Gacha. Más tarde se unió al Bloque Centauros de las Auc. Hoy, 'Cuchillo' es considerado como el jefe de una poderosa red de narcotráfico que tiene nexos con las Farc, y por quien ofrecen 5 mil millones de pesos de recompensa. Además, comanda el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista Colombiano (Erpac), que se ha convertido en un verdadero 'ejército' irregular en los Llanos y en el Guaviare.
REDACCIÓN JUSTICIA
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Hambrientos en el mundo superan los 1.000 millones de personas por primera vez en la historia, anuncia el PMA
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) cifró la cantidad de hambrientos en 1.020 millones, y alertó de que el flujo de ayuda humanitaria se sitúa actualmente en "un mínimo histórico".
"Este año tenemos más personas hambrientas que nunca", señaló la directora del PMA, Josette Sheeran, quien hizo hincapié en que "muchas personas se despiertan (en el mundo) y no cuentan ni con una taza de comida".
A juicio de la responsable del organismo humanitario de la ONU, esa situación constituye una "receta para el desastre" y resulta "crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo".
La vulnerabilidad de muchas personas, explicó Sheeran, se ha agravado por "dos tormentas que han coincidido y están golpeando": la crisis financiera internacional y el encarecimiento de los alimentos.
Además, la directora del PMA hizo un "llamamiento urgente" al Grupo de los Ocho (G-8),- los siete países más industrializados y Rusia-, y el Grupo de los Veinte (G-20),- los países más ricos y emergentes-, para que atajen un problema que requiere algo más que "soluciones a largo plazo".
"Con la Asamblea General de Naciones Unidas y la cumbre del G-20 en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU) en el horizonte, los líderes mundiales tienen una oportunidad ideal para poner el hambre en el mapa", remarcó el PMA en un comunicado.
Asimismo, Sheeran avisó de que el Programa Mundial de Alimentos afronta "un grave déficit presupuestario", pues este año sólo ha recibido 2.600 millones de dólares (1.779 millones de euros) de un total de 6.700 millones de dólares (4.585 millones de euros) necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.
Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se están desarrollando en países como Guatemala, Kenia y Bangladesh.
La directora del PMA remarcó que, con "menos del uno por ciento" de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.
Pese a las adversidades, Josette Sheeran considera que "se puede derrotar al hambre", aunque esa victoria sólo se alcanzará "cuando el mundo se tome el hambre en serio".
EFE
"Este año tenemos más personas hambrientas que nunca", señaló la directora del PMA, Josette Sheeran, quien hizo hincapié en que "muchas personas se despiertan (en el mundo) y no cuentan ni con una taza de comida".
A juicio de la responsable del organismo humanitario de la ONU, esa situación constituye una "receta para el desastre" y resulta "crítica para la paz, seguridad y estabilidad en muchos lugares del mundo".
La vulnerabilidad de muchas personas, explicó Sheeran, se ha agravado por "dos tormentas que han coincidido y están golpeando": la crisis financiera internacional y el encarecimiento de los alimentos.
Además, la directora del PMA hizo un "llamamiento urgente" al Grupo de los Ocho (G-8),- los siete países más industrializados y Rusia-, y el Grupo de los Veinte (G-20),- los países más ricos y emergentes-, para que atajen un problema que requiere algo más que "soluciones a largo plazo".
"Con la Asamblea General de Naciones Unidas y la cumbre del G-20 en Pittsburgh (Pensilvania, EEUU) en el horizonte, los líderes mundiales tienen una oportunidad ideal para poner el hambre en el mapa", remarcó el PMA en un comunicado.
Asimismo, Sheeran avisó de que el Programa Mundial de Alimentos afronta "un grave déficit presupuestario", pues este año sólo ha recibido 2.600 millones de dólares (1.779 millones de euros) de un total de 6.700 millones de dólares (4.585 millones de euros) necesarios para dar de comer a 108 millones de personas en 74 países.
Sobre el terreno, esa falta de fondos se traduce en el recorte de programas que se están desarrollando en países como Guatemala, Kenia y Bangladesh.
La directora del PMA remarcó que, con "menos del uno por ciento" de las inyecciones económicas que han hecho los gobiernos para salvar al sistema financiero global, se podría resolver la calamidad de millones de personas que son víctimas de la hambruna.
Pese a las adversidades, Josette Sheeran considera que "se puede derrotar al hambre", aunque esa victoria sólo se alcanzará "cuando el mundo se tome el hambre en serio".
EFE
lunes, 14 de septiembre de 2009
El candidato Gaviria
El escritor R. H. Moreno-Durán vaticinó que un presidente con nombre de funeraria y elegido en un cementerio sería desastroso para el país. Y lo fue. Gaviria empezó mal: se descachó en su ataque a Casa Verde, el santuario de las Farc, el 9 de diciembre de 1990. El mismo día que el país estaba eligiendo a los integrantes de ese embeleco que él impulsó, la Constitución que dizque iba a arreglar el país, surgida ilegítimamente de una tal 'séptima papeleta' que fue votada apenas por dos millones de personas y cuyos miembros sólo alcanzaron 3,8 millones de votos (73 por ciento de abstención) cuando el Congreso había sido votado por más de ocho. En su seno, Pablo Escobar compró -con plata o plomo- la no extradición: a los 10 minutos de tomarse la decisión, se subió a un helicóptero rumbo a la Catedral. Sólo Gaviria cree que no fue así.
El único que no sabía que Pablo era el dueño de esas tierras de las lomas de Envigado era Gaviria. También era el único que no sabía que él mismo construyó la cárcel, y que los guardias internos eran empleados suyos, que tenía comprados los anillos de seguridad del Ejército y la Policía, que adentro se cometían crímenes y que seguía siendo el capo de tutti capi. Cuando se escapó, Gaviria persiguió a Escobar por presión de los gringos y, para aniquilarlo -y no es que lo esté llorando-, el Estado se amangualó con los peores delincuentes del país, esa fuerza de tarea llamada 'Los Pepes'.
Gaviria tampoco puede hablar mucho de la lucha contra el paramilitarismo. Durante su administración, y en la precedente, de la que fue ministro de Gobierno, fue exterminada la UP. ¿Qué hizo para evitarlo? Vaya uno a saber. Además, fue en su gobierno que se crearon las Convivir, reglamentadas por su álter ego, Rafael Pardo, ministro de Defensa de la época. Seguramente a los dos les da vergüenza reconocerlo y les alegra que le achaquen eso al ex gobernador de Antioquia.
¿Qué hizo contra la guerrilla o contra los 'paras'? Nada que se sepa. Su apertura económica fue desbocada, a ella se le debe la quiebra de cientos de empresas y la pérdida de miles de puestos de trabajo. También el apagón fue en su gobierno; no es culpable del verano, pero sí de la falta de soluciones. ¿Ya prendieron las barcazas? Usó el puesto como plataforma para presidir la OEA, enviando a su canciller a hacer lobby para algo que sólo lo beneficiaba a él. ¿Es eso ético, o legal?
Gaviria dice que le ha dado "trabajo entender" lo de las 'bases gringas'. Muy gracioso, porque él se gastó medio gobierno explicando el asunto de Juanchaco y los sobrevuelos de aviones gringos en Medellín. "No se puede pasar a defender a los narcos con el manido artilugio de la soberanía... ellos son quienes no respetan fronteras, esa sí es una verdadera violación..." (EL TIEMPO, 30-07-92).
Hace días cuestionó que la violencia en Medellín ha aumentado el 80 por ciento. El pico de violencia en Medellín data de 1991, con 6.658 asesinatos. ¿Qué hizo el presidente Gaviria? Montar una 'consejería', al mando de María Emma Mejía, para hacer foros, seminarios, mesas barriales, empanadas bailables y un programa en Teleantioquia. El resultado: que a la bella María Emma los parceros la llamaban 'la monita'.
En el 2008 hubo 1.066 homicidios en Medellín. En 1991 (con un índice de 381 homicidios por cada 100.000 habitantes) había un 524 por ciento más de homicidios. En el 2002 (primer año de Uribe, con 3.591 homicidios) había un 236 por ciento más. Es preocupante que frente al 2007 (con 788) haya un incremento de 35 por ciento, pero es una tasa que ronda los 40 x 100.000, no los 400 de su época. Las matemáticas no mienten.
En fin. La era Gaviria es de ingrata recordación y carece de logros que lo provean de autoridad moral para criticar al actual Gobierno.
No vale la pena salir trasquilado por agenciar unas candidaturas que no superan el margen de error de las encuestas.
Saúl Hernández
El único que no sabía que Pablo era el dueño de esas tierras de las lomas de Envigado era Gaviria. También era el único que no sabía que él mismo construyó la cárcel, y que los guardias internos eran empleados suyos, que tenía comprados los anillos de seguridad del Ejército y la Policía, que adentro se cometían crímenes y que seguía siendo el capo de tutti capi. Cuando se escapó, Gaviria persiguió a Escobar por presión de los gringos y, para aniquilarlo -y no es que lo esté llorando-, el Estado se amangualó con los peores delincuentes del país, esa fuerza de tarea llamada 'Los Pepes'.
Gaviria tampoco puede hablar mucho de la lucha contra el paramilitarismo. Durante su administración, y en la precedente, de la que fue ministro de Gobierno, fue exterminada la UP. ¿Qué hizo para evitarlo? Vaya uno a saber. Además, fue en su gobierno que se crearon las Convivir, reglamentadas por su álter ego, Rafael Pardo, ministro de Defensa de la época. Seguramente a los dos les da vergüenza reconocerlo y les alegra que le achaquen eso al ex gobernador de Antioquia.
¿Qué hizo contra la guerrilla o contra los 'paras'? Nada que se sepa. Su apertura económica fue desbocada, a ella se le debe la quiebra de cientos de empresas y la pérdida de miles de puestos de trabajo. También el apagón fue en su gobierno; no es culpable del verano, pero sí de la falta de soluciones. ¿Ya prendieron las barcazas? Usó el puesto como plataforma para presidir la OEA, enviando a su canciller a hacer lobby para algo que sólo lo beneficiaba a él. ¿Es eso ético, o legal?
Gaviria dice que le ha dado "trabajo entender" lo de las 'bases gringas'. Muy gracioso, porque él se gastó medio gobierno explicando el asunto de Juanchaco y los sobrevuelos de aviones gringos en Medellín. "No se puede pasar a defender a los narcos con el manido artilugio de la soberanía... ellos son quienes no respetan fronteras, esa sí es una verdadera violación..." (EL TIEMPO, 30-07-92).
Hace días cuestionó que la violencia en Medellín ha aumentado el 80 por ciento. El pico de violencia en Medellín data de 1991, con 6.658 asesinatos. ¿Qué hizo el presidente Gaviria? Montar una 'consejería', al mando de María Emma Mejía, para hacer foros, seminarios, mesas barriales, empanadas bailables y un programa en Teleantioquia. El resultado: que a la bella María Emma los parceros la llamaban 'la monita'.
En el 2008 hubo 1.066 homicidios en Medellín. En 1991 (con un índice de 381 homicidios por cada 100.000 habitantes) había un 524 por ciento más de homicidios. En el 2002 (primer año de Uribe, con 3.591 homicidios) había un 236 por ciento más. Es preocupante que frente al 2007 (con 788) haya un incremento de 35 por ciento, pero es una tasa que ronda los 40 x 100.000, no los 400 de su época. Las matemáticas no mienten.
En fin. La era Gaviria es de ingrata recordación y carece de logros que lo provean de autoridad moral para criticar al actual Gobierno.
No vale la pena salir trasquilado por agenciar unas candidaturas que no superan el margen de error de las encuestas.
Saúl Hernández
domingo, 6 de septiembre de 2009
viernes, 4 de septiembre de 2009
¿A dónde iremos a parar?
Tal como se esperaba, el referendo pasó esta semana, después de una descarada exhibición pública de clientelismo y presión oficial en las votaciones de la Cámara. La aplanadora pasa ahora a presionar y a interferir en la Corte Constitucional, a obstruir la labor de la Corte Suprema y a modificar las normas electorales para reducir el número de votos requerido para que pase el referendo y manipular la fecha del referendo...
No es el momento para ser complacientes con la democracia a la colombiana, ni con la voluntad de las mayorías, sino que hay que pasar de alerta amarilla a alarma roja. El Gobierno y su bancada poseen el poder absoluto y han demostrado que no se detienen ante barreras legales o reglamentos, ni van a respetar la Constitución. No se debe olvidar que la mayoría de los golpes de Estado conducidos por líderes carismáticos, prominentemente el de Hitler en 1933, como recuerda Jorge Orlando Melo ayer en este diario, se realizan con la colaboración o complicidad de parlamentos cautivos, atraídos, cooptados o intimidados por el Ejecutivo respaldado por militares o por mayorías populares ("... los hombres del congreso granadino / Besáronle la mano al asesino / A trueque de vivir..." se lamentaba un prócer conservador exiliado en Nueva York a mitad del siglo XIX , huyéndole al Estado de Opinión creado por los artesanos de Bogotá).
La preocupación no es infundada. En ausencia de controles efectivos, hemos quedado en manos de un gobierno y un Congreso sometido, y no es prudente creer que van a ejercer autocontrol. La oportunidad de dar el zarpazo e inducir un cambio institucional extremo es esta y posiblemente no van a detenerse, aunque todavía hay por ahí ilusos que dicen que Uribe va a cederle el puesto a Juan Manuel Santos. Los líderes carismáticos creen que solamente ellos pueden hacer la tarea, que son irreemplazables y no les gusta compartir el poder.
Todo lo que ha sucedido desde el tercer año del primer gobierno del Presidente indica que no van a detenerse ahora. El estilo administrativo del Presidente, autoritario y hasta cierto punto arbitrario, y su deseo de controlar todos los centros de poder, la opinión, los medios de comunicación, los partidos, las agremiaciones y los grupos de presión lo han expuesto en distintas etapas de su trayectoria en el poder a grandes riesgos. Hubo momentos cuando hubiera tenido que parar, pero nadie salió a trancarlo y ha venido cogiendo cada vez mayor confianza.
Yidis y Teodolindo están en la cárcel por haber recibido, a cambio de sus votos, beneficios negociados y prometidos por personas de la administración a quienes no se les aplicó la ley. Con este antecedente entre el bolsillo, los miembros del Gobierno y sus asistentes para oficiales debieron sentir que podían operar sin restricciones. Así lo demostraron burlándose entre ellos, vía Uriberry, de cuán bajo tendrían que descender para conseguir los votos necesarios. Varios congresistas han manifestado que les ofrecieron prebendas. Rafael Pardo ha denunciado formalmente varios casos concretos. Pero la opinión ha registrado todo esto como si fuera natural y ha envalentonado a los miembros del Gobierno a proceder con métodos y pragmatismo que bordean la procacidad.
El costo de haber pasado el referendo con una mayoría integrada por personas vinculadas a la parapolítica, tránsfugas atraídos en forma por lo menos sospechosa y clientelistas profesionales, ha sido que la bancada oficial y el Legislativo se perciban como un refugio de maleantes. Al Gobierno no le costaría trabajo clausurarlo en un futuro con el argumento de que el poder legislativo se corrompió, así como ha venido hostilizando al poder judicial con la acusación de que ha politizado la justicia. Se ha roto el equilibrio entre poderes y nos hallamos en el umbral de un cambio de régimen. Pero el público no se ha alarmado. El Gobierno lo mantiene entre cautivado y atemorizado. ¿A dónde iremos a parar entonces?
Rudolf Hommes
No es el momento para ser complacientes con la democracia a la colombiana, ni con la voluntad de las mayorías, sino que hay que pasar de alerta amarilla a alarma roja. El Gobierno y su bancada poseen el poder absoluto y han demostrado que no se detienen ante barreras legales o reglamentos, ni van a respetar la Constitución. No se debe olvidar que la mayoría de los golpes de Estado conducidos por líderes carismáticos, prominentemente el de Hitler en 1933, como recuerda Jorge Orlando Melo ayer en este diario, se realizan con la colaboración o complicidad de parlamentos cautivos, atraídos, cooptados o intimidados por el Ejecutivo respaldado por militares o por mayorías populares ("... los hombres del congreso granadino / Besáronle la mano al asesino / A trueque de vivir..." se lamentaba un prócer conservador exiliado en Nueva York a mitad del siglo XIX , huyéndole al Estado de Opinión creado por los artesanos de Bogotá).
La preocupación no es infundada. En ausencia de controles efectivos, hemos quedado en manos de un gobierno y un Congreso sometido, y no es prudente creer que van a ejercer autocontrol. La oportunidad de dar el zarpazo e inducir un cambio institucional extremo es esta y posiblemente no van a detenerse, aunque todavía hay por ahí ilusos que dicen que Uribe va a cederle el puesto a Juan Manuel Santos. Los líderes carismáticos creen que solamente ellos pueden hacer la tarea, que son irreemplazables y no les gusta compartir el poder.
Todo lo que ha sucedido desde el tercer año del primer gobierno del Presidente indica que no van a detenerse ahora. El estilo administrativo del Presidente, autoritario y hasta cierto punto arbitrario, y su deseo de controlar todos los centros de poder, la opinión, los medios de comunicación, los partidos, las agremiaciones y los grupos de presión lo han expuesto en distintas etapas de su trayectoria en el poder a grandes riesgos. Hubo momentos cuando hubiera tenido que parar, pero nadie salió a trancarlo y ha venido cogiendo cada vez mayor confianza.
Yidis y Teodolindo están en la cárcel por haber recibido, a cambio de sus votos, beneficios negociados y prometidos por personas de la administración a quienes no se les aplicó la ley. Con este antecedente entre el bolsillo, los miembros del Gobierno y sus asistentes para oficiales debieron sentir que podían operar sin restricciones. Así lo demostraron burlándose entre ellos, vía Uriberry, de cuán bajo tendrían que descender para conseguir los votos necesarios. Varios congresistas han manifestado que les ofrecieron prebendas. Rafael Pardo ha denunciado formalmente varios casos concretos. Pero la opinión ha registrado todo esto como si fuera natural y ha envalentonado a los miembros del Gobierno a proceder con métodos y pragmatismo que bordean la procacidad.
El costo de haber pasado el referendo con una mayoría integrada por personas vinculadas a la parapolítica, tránsfugas atraídos en forma por lo menos sospechosa y clientelistas profesionales, ha sido que la bancada oficial y el Legislativo se perciban como un refugio de maleantes. Al Gobierno no le costaría trabajo clausurarlo en un futuro con el argumento de que el poder legislativo se corrompió, así como ha venido hostilizando al poder judicial con la acusación de que ha politizado la justicia. Se ha roto el equilibrio entre poderes y nos hallamos en el umbral de un cambio de régimen. Pero el público no se ha alarmado. El Gobierno lo mantiene entre cautivado y atemorizado. ¿A dónde iremos a parar entonces?
Rudolf Hommes
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